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Este blog es Team Suiza!!!!

lunes, 20 de abril de 2015

Round 3


ROUND 3

 

Entrada la tarde hable con Rubén, se encontraba realmente molesto por la forma en la que Max y Gio no le permitieron hablar conmigo, y más enojado se encontraba por que yo se los hubiese permitido… si claro como si yo me hubiera podido enfrentar a ellos. Lo tranquilice y prometí andar con cuidado, Max había insistido llamando pero como la cobarde que soy apague el celular, sabía que entre los dos había química yo misma la sentía, una simple mirada de él y me erizaba la piel, pero él no era la clase de chico de la que una se pudiera enamorar y salir con el corazón totalmente ileso, lo sabía, tendría que alejarme de él, antes de caer realmente enamorada, la advertencia de Gio aún rondaba mi cabeza y mi decisión estaba tomada, no más peleas, no más boxeadores. FIN.

…

…..

…….

……….

Esa semana fue realmente deprimente, primero por que mi cabeza se encontraba hecha un lío, sabía que era una cobarde por no luchar, por no darle una oportunidad a Max, por dejar que eso me separara de mis nuevos amigos, personas realmente agradables, regañándome a mi misma llamándome cobarde, y prejuiciosa simplemente iría con la corriente, era arriesgado pero ya había tomado la decisión. No me llevo más de 2 días decidirme y segundo debido a que yo era una interna de medicina (en receso, debido a  una apendicitis de emergencia la cual me impidió entrar en mi año de interna, en un hospital al interior del país) tenía que arreglar todos los trámites administrativos para entrar a mi internado a principios del siguiente año, ir a la universidad, ir al hospital, ir a la secretaría de salud me tomo el resto de la semana por lo que no pude regresar al gimnasio el resto de ella, envíe un mensaje a Max alrededor del miércoles diciendo que no lo vería esta semana, no hubo respuesta a eso, él había dejado de marcar el día martes, el día en que había tomado mi decisión, sabía que estaría molesto pero ya lidiaría con él en cuanto pudiera ir al gimnasio. El fin de semana paso eterno, y por fin llego el lunes, me aliste para ir al gimnasio, en cuanto entre.

 

--Jodidas gracias por venir a vernos – dijo Gio

--Si… bueno tuve cosas que hacer.

--¡¡¡Gatita!!! –canturreo Oscar llegando a mi lado y alzándome en un abrazo

--Jajaja yo también te extrañe Oscar

--¿Por qué no habías venido?

--Cosas de la escuela, trámites que hacer

--¿Toda la semana gatita?

--Sep –conteste evitando decir el otro motivo

 

Después de otros cinco minutos de plática, sentí un escalofrió erizar los pelos de mi nuca, había extrañado enormemente su presencia, podía sentirlo alrededor, voltee a buscarlo y lo encontré… por fin después de una semana volví a perderme en esos hermosos ojos azules, le sonreí tontamente, pero él solo me observaba frio y distante, lo entendía, yo tenía la culpa y asumiría las consecuencias pero primero quería hablar con él, explicarle mis motivos decirle que no era yo cuando estaba cerca de él, me desarmaba completamente, y eso era un sentimiento entraño y atemorizante para mí, me quede prendada a él, hasta que él rompió el contacto y dio media vuelta dirigiéndose mas allá del área de boxeo, era ajena a la presencia de Gio y Oscar.

 

--Ha estado de un humor de perros –soltó Gio observando en la dirección en que Max se fue

--Yo lo siento…-- comencé a decir cuando Oscar me interrumpió

--Venga gatita, haz tu rutina, ya perdiste una semana

--De acuerdo –dije y gire rumbo a la escaladora de la esquina.

 

Debía comprenderlo necesitaba tiempo, esperaba poder aclarar las cosas con él, acabando mi rutina y armándome de todo el valor que poseía decidí arriesgarme y buscarlo, me dirigí al área de boxeo y me iba a adentrar al pasillo que llevaba rumbo a los vestidores cuando Adrián se topo conmigo.

 

--Él no esta, ya se fue

--¡Oh!

--De todos modos, ¿para que quieres verlo? Dejaste muy clara tu postura con respecto a él

--Yo solo ocupo hablar con él, explicarle

--¿Qué?

--Eso no es de tu incumbencia

--Lo es, todo en relación a él lo es, Max es mi hermano, y en este momento tú no eres de ayuda para él… solo aléjate

--No puedo yo…

--Dije aléjate –diciendo eso siguió su camino, dejándome totalmente sin palabras.

 

Por el momento me iría, pero no descansaría hasta hablar con él, si todo acabo antes de darle una oportunidad, me pondría mis bragas de niña grande y asumiría mi culpa, pero no sin antes explicarle, era lo mínimo que le debía a Max. Girando emprendí la salida del gimnasio despidiéndome de mis amigos. A pesar de saber que Max se encontraba toda la semana entrenando en el gimnasio, decidí seguir yendo solo los días de mi rutina, le daría tiempo a que  enfriara ese carácter suyo, así que el miércoles con nueva actitud fui al gimnasio y sucedió exactamente lo mismo que el lunes, en cuanto Max se percataba de mi llegada (por un Oscar un tanto indiscreto) emprendía la huída, trataba de buscarlo pero siempre me era negado el acceso por un Adrián molesto, tiempo…tiempo…me repetía siempre, pasando dos semanas desde que regrese al gimnasio decidí darme por vencida, evidentemente Max no quería tener nada que ver conmigo, así que cese todo intento de acercármele, ya no iba a buscarlo, hacia mi rutina, charlaba con Gio y Oscar y regresaba a mi casa, a Adrián nunca más lo incomode era evidente que yo no era una de sus personas favoritas, quien sí lo era, era Nadia ellos seguían saliendo, y mi amiga estaba muy contenta con él, por lo que nunca le comente nada acerca de cómo su “novio” frustraba mis intentos de acercarme a Max, así que si me rendía Nadia y Adrián podrían continuar su relación sin que nada se entrometiera, sabia por Nadia que esta noche de viernes pelearían Max y Adrián, sin embargo Oscar seria confrontado hasta la próxima semana, Oscar me invito a la pelea así como Nadia pero decline su invitación (los viernes de pelea el gimnasio cerraba temprano) me vi forzada a ir al gimnasio antes de lo habitual, sabia por Gio que ese día ninguno de los boxeadores se entrenaba en el gimnasio, por lo que al entrar estaba completamente vacío, así que despreocupadamente me coloque en la cinta caminadora escuchando mi ipod, sin percatarme que tenia compañía, hasta que una gentil mano toco mi hombro, al voltear pude ver a un chico que nunca había visto.

 

--¡Hola! Soy Aarón –me sonrió mostrando una dentadura perfecta, era unos centímetros más alto que yo, pelo castaño medio y unos ojos cafés los que realzaba con unas pestañas negras, espesas y kilométricas

--Hola soy Mar –me presente, el ahora conocido como Aarón señalo mi ipod

--¿Escuchando a súper junior?

--¡Oh!—exclame sorprendida nadie conocía el género de kpop de mis amigos y aquí estaba un completo desconocido diciéndome eso

--Lo sé, lo sé soy genial –dijo Aarón y lo supe lo supe en ese momento era gay.

--Jajajajaja cierto si eres ELF eres genial –reí encantada con él.

 

En ese momento lo sentí después de estas semanas aún seguía presente este maldito sentido que me decía que Max estaba ahí, y él sabía que podía sentirlo, sentí sus ojos perforándome pero me mantuve serena y decida a ignóralo.

 

--¿Quién es tu bias chica?

--Realmente amo a Lee Sungmin –dije en tono amoroso

--El es realmente dulce

--Lo sé, lo sé es todo un caballero ¿y el tuyo Aarón? –era la pregunta del millón, aquí corroboraría si era o no gay

--Es Kangin, todo un hombre –nos quedamos viendo Aarón midiendo mi reacción y por último estallamos en carcajadas

--Jajajajajajajaja –mi risa murió, viendo como Max se subía enfrente de mi caminadora, lo mire por un segundo y él no me quito el ojo de encima, se veía realmente molesto tanto que los músculos de su mandíbula se marcaban en total claridad, no me percate que Aarón me había hablado, devolviéndole una mirada molesta a Max, despegue los ojos de él y centre mi atención en mi nuevo amigo.

 

--¿Perdón? No te escuche Aarón

--Descuida, te decía si podemos compartir un audífono para oír la música, prometo no estorbarte en tu rutina e incluso iré a la  misma velocidad que tu –me sonrió y no tuve más remedio que sonreírle y aceptar la petición, ambos pausamos las maquinas y nos encontramos en los extremos de las mismas, después de comprobar si los audífonos eran lo suficientemente largos para ambos, Aarón acerco mas su caminadora a la mía, cada uno se puso un audífono nos sonreímos emocionados y pusimos la música para continuar, por un momento llegue a olvidar a Max, pero mi 6to sentido me decía que él seguía donde lo había visto por última vez, y una mirada me confirmaba ese hecho, siempre observándome, el estomago se me revolvió, y era suficiente, no quería torturarme más, apague mi maquina y me despedí de Aarón, sorpresivamente me abrazo y me dio dos besos en la mejilla, le sonreí y me despedí con la mano emprendiendo el camino hacia la salida, una vez afuera llevaba cerca de 20 pasos cuando un brazo me impidió seguir avanzando, era Max.

 

--¿Qué carajos hacías con ese tipo?

--¡Suéltame! –su respuesta fue llevarme hacia la pared

--¿Qué.Estabas.Haciendo.Mar?

--Que te importa Max, deja de jugar

--Mira quién habla de jugar, la señorita hoy no quiero saber nada de ti, y al otro día si –dijo molesto y acercando su rostro cada vez más al mío, trague saliva.

--Te busque, trate de explicarte porque no te respondí Max, no dejes esto solo en mis hombros

--¿Por qué no lo hiciste?

--Ya no importa, de acuerdo Max, solo suéltame, terminemos con esto, sea lo que sea –Max bajo sus labios a los míos y demando una respuesta su beso fue agresivo e inesperado, aún así lo correspondí se sentía tan bien, esa electricidad volvía a fluir dentro de todo mi cuerpo, se alejo demasiado pronto de mi, ambos respirábamos pesadamente.

--¿Por qué?—volvió a repetir.

--Por que yo nunca he sentido algo así Max, eres tan intimidante…

--Nunca te haría daño Mar

--No, no físicamente lo sé, estando a tu lado me aturdo, no soy yo misma, es un sentimiento diferente, no me mal entiendas, no es un sentimiento malo todo lo contrario, solo ocupo entenderlo, te acercas a mí y no pienso… ocupo espacio…

--Jajajaja ¿Ocupas espacio? –pregunto de manera cruel

--Si ocupo procesar…

--Tienes jodidas cantidades de espacio ahora Mar –grito furioso y volvió a entrar al gimnasio

 

Lagrimas desbordaron mis ojos, ocupaba espacio claro, él quería adentrarse en un relación, cuando ni si quiera sabía nada acerca de mi, no sabe ni mi color favorito, ni mi comida favorita, mi día favorito, ocupaba espacio personal, ocupaba que esto fuera en serio, pero dado que todo empezó mal, estaba destinado a terminar de la misma manera, los polos opuestos se atraen de eso no cabe duda pero es momentáneo se necesita más que atracción en una relación, cuando estaba a su lado no era yo misma, primero tenía que aprender a sentirme cómoda con él, ser yo misma, pero llegaba Max y quería que entregara todo a la primera, limpiando mis lagrimas me fui a casa. No quería huir de nuevo, no quería dejar a Oscar y a Gio, así que solo tendría que dejar ir a Max, tendría que optar por tomar un nuevo horario en el gimnasio y minimizar al mínimo mis interacciones con Max, bien podía hacerlo, esa noche me hablo Nadia y me rogo ir con ella a la pelea de Adrián, alegando un dolor de cabeza inexistente la convencí de ir sola y disfrutar con su novio.

 

La próxima semana empecé mi rutina 2 horas antes, como el viernes pasado me encontré con Aarón, hacer ejercicio con él empezó hacer cada vez más divertido, él opto por realizar la misma rutina que la mía, alegando que era sencilla y práctica, descubrí que la madre de Aarón era española por eso el saludaba de ese modo, al terminar él se iba y yo me quedaba a saludar a mis 2 boxeadores y amigos. Incluso me topaba con Max y Adrián pero los tres nos ignorábamos deliberadamente.

 

--¿Quién es ese enano Mar? –pregunto Gio señalando la puerta por donde se había ido Aarón

--¿Es tu nuevo novio? Últimamente estas mucho con él–grito Oscar provocando a nuestras espaldas ruidos de golpes en los sacos de arena, decidida a ignorarlos

--Que malos son, el no es un enano se llama Aarón y es mi amigo –defendí a mi amigo gay, aunque ese detalle no era mío para compartir

--Nos estas cambiando por él gatita

--Jajaja nunca podría

--Demuéstralo gatita

--¿Cómo? –pregunte rodando mis ojos a mi amigo

--Ven a mi pelea esta noche gatita

--No puedo Oscar

--Ves, ya no, nos quieres –dijo mi amigo haciendo un puchero

--De acuerdo

--Perfecto, hoy es en otro gimnasio, ve a cambiarte y de aquí nos vamos juntos ok

--Solo iré a la pelea –advertí a mi amigo

--No es justo gatita

--Oscar, por favor –imploré

--Anda ve a cambiarte Mar, no te preocupes no estarás sola –dijo Gio

--Bien, ya vuelvo –sonreí

 

Fui a casa a ducharme, estaba arreglándome cuando sonó mi teléfono, vi el identificador y vi que se trataba de Rubén

 

--Hola –respondí

--No hagas planes para mañana en la noche y el domingo –dijo Rubén nada más al contestar

--Jajaja ¿Qué pasa?

--Voy a México el fin de semana llego mañana a las 2pm

--¿En serio?

--Siip no sabes que ganas de verte Mar

--Yo también, no lo puedo creer –dije emocionada

--Mar

--¿Sí?

--¿Cómo sigues? –Rubén estaba al tanto de todo

--Bien, de hecho esta noche saldré con Oscar y Gio

--Mar –sanciono Rubén

--No voy a dejar de ver a mis amigo por él Rubén, eso no es justo

--Pero…

--No, en eso no voy a ceder.

--¿Ellos aún son amigos del idiota?

--Si, pero saben que Max y yo somos como el agua y el aceite, ellos nos ven aparte, son muy respetuosos Rubén y realmente los quiero

--Ve con cuidado ok

--No te preocupes y te veo mañana Ahhhh que emoción –grite

--Jajaja si, por fin mañana, descansa, besos

--Cuídate, buen viaje – colgué y enseguida decidí el atuendo a usar, pantalón negro, unas botas de tacón (hoy me sentía de ánimos para usarlas) y un simple suéter verde completaban mi atuendo, busque cartera, bolsa y llaves y regrese a las 8pm al gimnasio justo a tiempo, los chicos iban saliendo y junto a un Adrián sonriente iba mi amiga Nadia, al verme chillo y me abrazo, creo que eso disgusto a Adrián por la mirada que me dio.

 

--Mar, que bueno que hayas venido

--Si, bueno se lo prometí a Oscar de último minuto

--Me alegro, aunque esta noche, no pelea Adrián solo Max – asentí a mi amiga y en ese momento salieron riendo Oscar y Max seguidos de Gio

--Gatita –grito Oscar llegando a mi lado y abrazándome –Viniste

--Lo prometí ¿no?

--Vamos iremos todos juntos

--Creo que mejor yo los alcanzo allá solo dime la dirección

--No seas ridícula, ven – entrelazo nuestras manos y fuimos rumbo al carro, esta vez Max no traía su moto así que éramos 6 no íbamos a caber, sin dar pie a protestar Oscar llego dando ordenes

--Gio conduce, Max, Nadia y Adrián atrás, Gatita tu conmigo –sentí la mirada de Max en las manos entrelazadas de Oscar y las mías y seguir hasta mi rostro, me negué a verlo, y escude mi cuerpo con el de Oscar, todos siguieron las indicaciones de mi amigo, Gio tras el volante y detrás de él se sentó Max, Nadia en medio y Adrián detrás de Oscar.

--Primero me subo yo gatita y te llevo en mis piernas.

--Oscar de verdad no es necesario, me voy aparte en un taxi

--Tonterías –dijo subiendo al auto y jalándome en su regazo.

--Ahora gatita no hagas movimientos bruscos, si no te quieres impresionar

--Jajajajajaja –estallaron en carcajadas Nadia y Gio por lo que solo logre ponerme colorada, al verme así, Oscar tomo mi cabello sujetándolo por detrás de mis orejas, dejándome una visión periférica libre por donde podía ver a Max dispararle dardos a mi amigo, agache mi vista y me quede inmóvil como una estatua, Oscar al notar mi incomodidad frotaba continuamente mi espalda.

 

Al llegar al gimnasio rival Max y Oscar entraron por el área destinada a los boxeadores, y el resto de nosotros como espectadores, ya instalados en nuestros lugares, Gio tomo posición debajo del ring en la esquina correspondiente a Oscar y a Max

 

--¿Y bien? ¿Qué ha pasado en este tiempo mar? –pregunto Nadia aligerando el tenso ambiente

--Nada Nan (apodo de mi amiga) la verdad es que ya entregue papeles para mi residencia, espero irme el próximo año a Quintana Roo

--Vaya, se que lo lograras Mar, ya estarías por allá de no haber sido por tu cirugía

--Lo sé, realmente no puedo creer que perdí mi plaza en el hospital por el que tanto luche, en fin todo pasa por algo y si no fue antes es por algo –sonreí a mi amiga y note a Adrián ladeando la cabeza pensativo.

--Deberíamos salir Mar, solo las chicas, ir de compras y por unos shots ¿Qué te parece mañana?

--No puedo, ya tengo un compromiso

--¿con Oscar? Los note muy juntos en el auto

--No, no es eso Nan, Rubén llega mañana por el fin de semana –anuncie emocionada a Nadia

--¿Qué? Me vas a cambiar por ese aburrido

--Nadia –sancione a mi amiga, sabía que Rubén y ella no se llevaban bien pero al menos Rubén nunca se expresa de ella de esa manera.

--De acuerdo diviértete con él –molesta le pregunto algo a Adrian y decidí que había sido una mala idea venir a la pelea. Por fortuna la pelea no demoro mucho, Oscar fue primero, tenía un sequito de fans muy locas, gritando piropos que mi amigo recibía de muy buena gana, su lucha fue pareja pero a diferencia de la vez pasada mi amigo no sangro aunque recibió un golpe en el ojo que seguramente dejaría un hematoma en unas cuantas horas, Oscar venció en el 4to round, bajo sonriendo arrogante y tirando besos a sus fans, la pelea de Max… sucedió lo mismo que la primera vez que lo vi pelear, se dirigió al centro del ring, espero a su oponente, me dirigió una mirada molesta y le propino un golpe en la mandíbula a su contrincante quien cayó sobre su trasero y el referí decidió que no podía continuar la lucha. Gio nos dirigió a los vestidores, y sentí un deja vu, solo que esta vez Oscar se encontraba totalmente vestido y con el ceño fruncido, cosa rara en él, al verme me tomó de la mano y me saco de la habitación rumbo a la salida.

 

--¿Qué pasa? –por fin pregunte cuando llegamos al coche

--Nada gatita, mucha gente, poco espacio es sofocante –por fin me dio una sonrisa mi amigo.

--Felicidades Oscar –lo abrace

--Gracias gatita ¿nos vamos?

--Oscar, quédate con los chicos, ve y festeja tu victoria –sonreí para demostrarle que estaba bien

--No, yo vine contigo gatita

--No importa yo…

--Ya se, por que no vamos a casa, vemos una película y cenamos pizza –sugirió Oscar

--Oscar, de verdad que no es necesario…

--Vamos gatita –me jalo del brazo y arrastro rumbo a un taxi que iba pasando, dentro de este mando un mensaje por su celular, no supe a quien y no pregunte mi amigo siempre alegre se encontraba en una actitud taciturna que me desconcertaba, al llegar a su casa, inmediatamente me vinieron a la mente recuerdos que descarte enseguida ahí aparcada se encontraba alta e imponente la moto de Max. Oscar me guio dentro de la casa, enseguida pidió una pizza y nos acomodamos a ver la televisión en un silencio que si bien no era incomodo no era normal en mi amigo.

 

--¿Puedo ayudarte Oscar?

--¿Qué?

--Estás inusualmente tranquilo

--Solo estoy cansado gatita

--Descansa yo…

--Quiero que este aquí conmigo, tu presencia me tranquiliza

--Yo…

--Mar ¿sabías que una de mis hermanas murió?

--No sabía Oscar, lo siento mucho

--Su nombre era Marina –me sorprendí y el enseguida me sonrió.

--Si lo sé, su diminutivo es tu nombre, ella tiene una hermana gemela, mi hermana Mariana, mis padres no eran muy originales, ellas eran 2 años menor que yo cuando tenían 16 yo tenía 18 años, y Marina empezó a salir con un tipo que era un adicto, el poco a poco envolvió a mi hermana y la hizo una adicta, nadie noto algo anormal al principio, el se aprovecho de ella, lo prostituyo con tal de tener dinero para sus drogas y ella acepto porque ya era adicta, un día se fue de la casa no sin antes robar cosas de valor, mis padres la buscaron pero nadie sabía su paradero pasados 3 meses volvió en busca de ayuda quería rehabilitarse mis padres la ayudaron y la metieron en una clínica de desintoxicación, ella quería cambiar—la voz de amigo empezó a quebrarse—acababa de salir de rehabilitación, volvía a ser ella misma cuando ese tipo volvió a reaparecer, mi hermana nunca vacilo y lo corrió le dijo que no se le acercara más, un día veníamos los 3 Marina, Mariana y yo del supermercado cuando un carro freno frente a nosotros y de él salieron 3 tipos incluido el ex novio de mi hermana y empezaron a jalarla llevándola con ellos, me metí y luche lo más duro que pude, en ese entonces solo era un tipo desgarbado, era muy delgado, y entre los 3 me estaban dando una paliza, le grite a mis hermanas para que corrieran, pero Marina al verme sangrando rogo por mi vida, y se fue con ellos voluntariamente –Oscar empezó a sollozar me acerque y lo abrace.

--Shh!! Oscar no fue tu culpa, ellos eran 3 y tu solo 1—consolee a mi amigo

--Tres días después encontraron el cuerpo de mi hermana, fue violada y asesinada brutalmente, ella había cambiado no merecía ese final, Mariana entro en shock y no hablo durante 1 año, mis padres estaban desechos y peleaban mucho, y yo jure que nunca más fallaría al pelear por eso decidí ser boxeador. Conocí a Max, Adrian y Gio y ellos me ayudaron a ser quien soy ahora, mi familia decidió mudarse a Estados Unidos con familiares de mi padre, no quise ir por que jure en ese momento encontrar a los tipos que me quitaron a Marina y matarlos, años después comprendí que la violencia no resuelve nada, y me apasione por esta carrera, y llegaste tu…--me tense al momento no sabía que tenía que ver en la tragedia de la hermana de Oscar—Obviamente eres más chica que Marina por un año, ese día en el gimnasio en cuanto don Ramiro grito tu nombre me intrigaste y al verte de cerca lo supe… tienes los mismos ojos que mi hermana y la misma sonrisa, sus carácter son totalmente diferente Marina era extrovertida tu eres introvertida, pero verte es como ver un pedacito de mi hermana Mar, realmente es…

 

Oscar deshizo el abrazo y me miro a los ojos.

 

--Ahora estoy muy confundido, pero prométeme algo

--¿Qué?

--Que tu no me vas a abandonar, pase lo que pase –lo mire desconcertada viendo el sufrimiento en sus ojos y sin dudar respondí.

--Nunca Oscar, nunca –lo abrace y permanecimos así hasta que el timbre sonó regresándonos a la realidad, era la pizza, cenamos en silencio, Oscar observaba todas mis reacciones

--No quiero que cambies conmigo gatita, te lo conté por que eres alguien importante para mí.

--No lo hare descuida –sonreí, y por fin la atmosfera cambio y solo éramos de nuevo el Oscar desenfadado y yo. Bostece y contagie a Oscar

--Sera mejor que subamos a descansar gatita –abrí ampliamente los ojos y el solo rio.

--Si, esta noche dormirás en mi cama, a menos que quieras dormir con Gio, Max o Adrian

--¿Qué tal si solo me voy?

--Estas loca, a estas horas no es seguro para ti, no me voy a pasar de listo contigo gatita

--Lo sé es solo que no quiero meterte en problemas con tus amigos

--Eso no pasara

 

Nos dirigimos a la habitación de Oscar, en el mismo piso se encontraban las 4 habitaciones Max al fondo a la derecha y la de Oscar era la del extremo completamente opuesta, suspire de alivio, al entrar a la habitación de Oscar observe casi lo mismo que en la habitación de Max, una cama kingsize, un saco de boxeo, un baño solo que Oscar era más desordenado que Max, Oscar entro al baño y se coloco un pantalón de franela azul y una camiseta blanca, al menos llevaba mas prendas que Max, mi amigo me ofreció ropa pero de igual manera la decline, el insistió tanto que opte por ponerme una camiseta y unos pantalones, debo decir que si los pantalones eran totalmente sueltos en el cuerpo de mi amigo a mi me quedaban ajustados en las caderas y los muslos no apretaban pero eran como una segunda piel adherida a mí, resople y me lave los dientes con pasta y mi dedo a diferencia de Max, Oscar no contaba con cepillos dentales extras, al regresar a la cama, me tumbe junto a mi amigo, agradecía su confianza en mí, y no me atemorizaba dormir con él, Oscar nunca intento establecer algún tipo de contacto, por lo que cada quien se encontraba de su lado correspondiente en la cama, después de unos minutos más de platica, el sueño nos inundo a ambos y caímos rendidos.

 

Sentí unas manos levantarme de donde me encontraba y me removí inquieta hasta que fui acunada por un fuerte pecho, lo que me tranquilizo y seguí en un profundo sueño, no sé cuanto dormí, pero me encontraba muy agusto tenía una propia fuente de calor que me envolvía, poco a poco abrí mis ojos cegada aun por la oscuridad, y me fui dando cuenta que ya no me encontraba en la habitación de Oscar, me tense, el debió sentirlo, por que me halo más fuerte en sus brazos, mi cara quedo completamente pegada a su torso desnudo y sus manos frotaban mi espalda, me quede rígida tratando de adivinar que sucedía hasta que su voz rompió totalmente el silencio.

 

--No vuelvas a dormir en la cama de un hombre, que no sea la mía Mar.

--Max –susurre…
 
 
*********************
Holass!!!!!!!!
Espero que esten muy bien, me demore en este capi por algunos compromisos laborales
A tod@s los que se toman de su tiempo para leer mis historias muchas gracias!!!!!!
Aun les debo la conclusion de la otra historia la vdd es que ando blokeada con ella, muchos personajes saldran otros daran un giro pero aun nada en concreto, en cuanto tenga un adelanto o el capi lo subire, el ultimo capitulo d esa historia tiene mas de 6,000 visitas :O x lo que merece continue bien y no por hacerla rapido pierda el ritmo que lleva, bueno eso es todo por el momento, muchas bendiciones a todos cuidenseme mucho y por supuesto que aun me acuerdo de ti kami :) gracias por seguir dandote un tiempo y leyendo estas historias.
 
]*Mosha*[

domingo, 15 de marzo de 2015

ROUND 2


ROUND 2.

 

Por fortuna Max, no iba en el automóvil con nosotros, me refiero a Oscar, Nadia, Adrián, Gio y yo, de hecho no sabía si él iba a presentarse en el bar que eligió Oscar, una pequeña, mejor dicho una gran parte de mi rogaba por que no apareciera, y que en verdad pudiera disfrutar esta salida. Pero la suerte no estuvo de mi lado, al entrar al bar  y subir al segundo nivel pude distinguir a Max en una gran mesa con cerca de media docena de personas, algunas de ellas, en su mayoría chicos los había visto en el gimnasio, Oscar al ver mi indecisión me paso un brazo por los hombros y me empujo en la dirección donde se encontraban sus amigos. Inmediatamente al llegar a la mesa, una rubia apareció en nuestro camino, despachándome inmediatamente y abrazando a Oscar.

 

--Mi amor, felicidades, por un momento creí que perderías la pelea –abrazo a mi amigo, bueno literalmente se le embarro a Oscar.

--No fuiste la única Charlotte –dijo mi amigo observándome fijamente, a lo que me ruborice completamente por que en verdad llegue a pensar que mi amigo no ganaría su lucha. Sin querer inmiscuirme en los asunto de ellos dos tome lugar en el primer asiento vacío y más lejano de Max, al parecer este acto no paso desapercibido por él ya que dejo escapar una risa.

 

Nadia venia en mi dirección y pisándole los talones se encontraba Adrián, durante el trayecto converse con él, era un tipo realmente agradable y por el momento estaba más que interesado en conocer a mi amiga, ella por su parte estaba actuando como si no le importara tener la atención de esta clase de hombre pero yo la conocía mejor y podría jurar que mi amiga estaba igual o más interesada aún en Adrián, sonreí por lo bajo y me anticipe a la llegada de la nueva pareja.

 

--Hey, Mar prácticamente corriste del auto –dijo Nadia sentándose en el banco a mi derecha

--Solo deberías agradecerme –dije en voz baja solo para que Nadia me escuchara, ella tubo la decencia de parecer avergonzada, por lo que deje escapar una sonora carcajada, todos en la mesa me observaban entre divertidos y curiosos.

--Gracias

--De nada Nadia ya sabes para eso estamos las amigas.

 

Adrian vacilo entre sentarse al lado de mi amiga e ir al encuentro con Max en la parte opuesta de la mesa, optando por la segunda opción y dejando a mi amiga un poco decepcionada.

 

--No te preocupes, seguro al rato te viene a invitar a bailar –consolé a mi amiga.

 

Por fin todos se encontraban sentados y tomando de sus bebidas, las risas no te dejaban escuchar las conversaciones de todo, pero el ambiente era realmente agradable, incluso el malhumorado de Gio reía a carcajada limpia, observándolo bien el tipo era bastante impresionante, más bajo que los demás pero aun así llegaba al 1:80 ojos negros y pelo corto estilo militar, como éramos un grupo de alrededor de 10 hombres y solo 3 mujeres, las groupies invadieron la mesa con rapidez, observe como 2 morenas guapísimas se acercaban a Max y Adrian al fondo de la mesa, Adrian tuvo la delicadeza de tomar su cerveza y emprender la huida, agradablemente llego a nuestro lado invitando a mi amiga a bailar, pude ver su indecisión al dejarme sola en la mesa, la anime con un movimiento de mano y le hice los 2 pulgares arriba, ella se levanto de un salto y se fue con Adrián a bailar, sostuve mi sonrisa un par de minutos y solo voltee cuando alguien carraspeo a mi derecha era Gio.

 

--¿Y bien? ¿No se supone que eres la novia de Oscar? No deberías dejar que Charlotte lo acapare de esa manera…

--Espera, espera –dije levantando una mano indicando que parara—Oscar y yo solo somos amigos –aclare

--¿Sí? El nunca había invitado a una chica a verlo pelear –argumento Gio enarcando una ceja

--Mmm realmente no sé porque pero en verdad solo somos amigos, ni él quiere conmigo ni yo con él, de hecho presiento que él me ve como una mascota.

--Jajajajajaja –rio Gio haciéndome sonreír

--¿Qué es tan gracioso? –pregunto Max con voz malhumorada llegando a nuestro lado de la mano con una de las morenas anteriores. Apuesto a que una chica como ella si era su tipo ¿Cierto? ….

--¿Estas bien Gatita? –grito Oscar

--Perfecta –respondí a Oscar --¿Lo ves? –le dije a Gio e ignorando la pregunta de Max, Gio solo rio y movió la cabeza.

--¡Gio! –advirtió Max con voz contenida, no sé que fue lo que Max le dijo a Gio con la mirada, que este ultimo solo me observo a mi después a Max y por ultimo solo movió la cabeza levantándose de mi lado.

 

Max decidió tomar ese asiento, y la morena en el regazo de él, trate de actuar como si no me importara, pero solo tenía ganas de estrangularlo, me estaba restregando en las narices cual era su tipo ideal de mujer?? Por más que trate de no voltear a verlos, mi curiosidad gano, discretamente voltee, y la mujer parecía una sanguijuela pegada a su cuello, observe la escena entrecerrando los ojos, seguí el recorrido de la mano de ella alrededor del cuello de Max, subiendo por su mejilla izquierda pasando al pómulo y por ultimo… Mierda!!! Sus ojos estaban puestos en mi obviamente vio que yo observa la escena entre ellos, trabe mi mirada con la de él hasta que la morena se hecho hacia atrás bloqueando gracias a dios mi vista de Max, decidí que no podía seguir al lado de Max, me levante de mi asiento y sintiéndome acalorada por haber sido atrapada mirando a hurtadillas decidí bajar a la barra por otra cerveza, la pista de baile se encontraba en la planta baja, así que observe como mi amiga y Adrian seguían bailando y riendo, ¡wuju! Al menos ella se la estaba pasando de maravilla, había un lugar en la barra, me senté y pedí mi cerveza, llevaba cerca de la mitad, cuando alguien me hablo

 

--¿Mar? ¿Eres tú?

--¿Daniel?

--Si –respondió-- chille y salte a abrazarlo, era el primo de Rubén, con él siempre me lleve muy bien

--¿Qué haces por aquí?

--Pasando el rato con unos conocidos y ¿tú?

--Ahh… pasando el rato con unos conocidos también jajajaja

--Jajaja tonto –lo golpee en el brazo

--Ven vamos a mi mesa a platicar

--Vale—dije y sin pensármelo 2 veces deje que me guiara, no sé cuánto tiempo estuvimos hablando, pero me la pase riendo, Daniel era una persona sumamente graciosa, tome cerca de 6 cervezas más estando con él y empezaba a sentir esa niebla que se avecina sobre uno cuando ha tomado de más, sentí un escalofrió recorrer mi espalda y a Daniel abrir los ojos.

--Oh, déjame adiviiinar Dannny atrás de miiii hay un monummmental pedazooo de carne masssculina –reí como histérica al ver tragar saliva a mi amigo.

--Hay 3!!!! –grito mi amigo y haciendo un 3 con los dedos.

--¡Mierdaaaaa! –voltee a ver a un Gio divertido, un Max sumamente cabreado y disparándole una mirada de esas que tan bien le salen a mi amigo, y a un Oscar molesto

--¿Dónde estabas Mar? Desapareciste y nos tenias muy preocupados –dijo Oscar

--¡Bah! Todosss estaban muy entre…tenidos y yooo me encontré a miii amigo, y… aquí estoy

--¡Vámonos! –dijo Max tomándome del brazo y poniéndome en pie.

--¡Sin tocar amigo! Sin tocarrrrrr –dije zafándome de su agarre y provocando la risa de Gio –Dany te llamooo…  para seguir platicando vale

--Cuídate Mar –dijo Daniel abrazándome, unas manos me separaron rápidamente de Dany, creí tontamente que sería Max pero para mi sorpresa era Oscar

--¡Vámonos! –dijo mi amigo enojado

 

Iba escoltada por estos tres hombres y me sentí tan pequeña, ¿Por qué se enojaban? No había hecho nada malo, creí que regresaríamos a la mesa, pero salimos del bar, no veía a Nadia por ningún lado

 

--¿Y Nadia? –pregunte a Gio

--Se fue con Adrián

--¡Oh!

--La llevo –dijo Max, no tenía idea de que hablaban

--No creo que sea buena idea, ha tomado mucho y en la moto el aire…

--¡Estánnn hablando de miii! No si preocupen puedo tomar un taxiii

--¿A las 3 de la mañana, gatita?

--Ya… puedo intentarlo

--¡¡Ya basta!! Me la llevo, los veo en la casa –Max entrelazo mis dedos con los suyos y me arrastro detrás del bar.

--¡Suéltame! Puedo caminar sola – me soltó e inmediatamente me empujo contra la pared del callejón y aprisionándome con sus dos brazos a cada lado de mi cara

--No vuelvas a huir de mi Mar –amenazo

--¿Qué? No estaba…

--Lo hiciste después de verme con esa chica

--No, yo solo baje por una cerveza y me encontré con mi amigo, eso es…

 

No tuve tiempo a reaccionar, Max estampo sus labios en los míos, jadee por la sorpresa, y el aprovecho esto para introducir su lengua en mi boca, al principio no respondí el beso, pero cuando Max me abrazo pegándome a su cuerpo alce los brazos y lo abrace por el cuello, el bajo sus manos a mi cintura atrayéndome más cerca si eso era posible, mi lengua salió al encuentro de la suya, el gruño con satisfacción y continuo besándome, mandado escalofríos a todo mi cuerpo, después de un tiempo el paro el beso, pego su frente a la mía y me vio con esos hermosos ojos azules.

 

--¿Vas a seguir negando nuestra química, Mar?

--…..–no podía hablar

--Vamos, pequeña, es inútil decir que no sientes esto, trate de permanecer lejos… eres tan inocente—dijo deslizando una mano por mi mejilla

--Max…Túuuu me dijiste que no soy tu tipo, que te hizo cambiar de parecer ehhh

--Ya discutiremos esto, cuando estés 100% sobria—me dio una mirada molesta

--No… essstoy borracha

--Tampoco sobria

--¡Touché! –dije ganándome una sonrisa de Max, la más sincera que le vi desde que lo conocí, no recordaba que el tipo tenía un par de hoyuelos en las mejillas que te robaban el aliento.

--¿Koala o mono? –pregunto Max

--Ehhh… Koala

--Rogaba a dios por esa respuesta

--¿De quee hablass?

--Ven –me giro rumbo a una motocicleta negra cromada

--¡Woooww! Nunnca  he montado una

--¿Será tu primera vez? –dijo con una sonrisa maliciosa, el doble sentido de sus palabras me hizo sonrojar de la cabeza a los pies, porque en los dos aspectos era mi primera vez, y cuando digo que me sonrojo quiero decir que me vuelvo completamente del color de un tomate. El debió notarlo porque trago saliva ruidosamente.

--No me jodas… Mar –tomo mi rostro entre sus manos-- ¿Nena aún eres virgen?

--Eso no esss de tu incumbencia –el sonrió recordando nuestra confrontación después de la pelea

--Nena, maldita sea si no lo es, tienes 23 años y ¿aún eres virgen?

--¿Comooo sabesss mi edad?

--Se más de lo que crees, ahora responde lo que te pregunte –no podía vocalizarlo sin sentir más vergüenza así que solo asentí, el planto un beso en mi frente

--Nunca he sido un tipo territorial, pero demonios, no sabes lo feliz que estoy de saber que yo seré el primero contigo nena

--¿Y quien dice que serás tú?

--Yo lo seré nena –prometió sin vacilar –Venga vámonos antes de que se haga más tarde.

 

Me tomo de la mano y caminamos hacia la moto al llegar me explico la posición del mono, solo era ir sentada atrás de él abrazándolo y el koala era lo mismo pero abrazándolo enfrente, esta posición era estorbosa para él como conductor, trate de irme como mono, pero él se negó.

 

--Elegiste koala Mar, venga súbete –el ya se encontraba montado en la moto

--Pero voy a esstorbarrrtte

--Nena, no me hagas subirte a la fuerza, ven –me tendió una mano y en cuanto le di la mía me jalo cerca de él, me instruyo a subir enfrente de él cara a cara, tomo mis piernas y las subió sobre las de él –Abrázame con tus piernas nena –hice lo que me pidió y me jalo más cerca de su cuerpo –Esconde la cabeza en mi pecho y abrázame, arranco la moto sin problemas, me pegue más a su cuerpo impulsada por la velocidad y el gruño con satisfacción, después de alrededor de 10 mins detuvo la motocicleta en una casa de 2 niveles de color verde.

--Llegamos nena, ven –me ayudo a bajar de la motocicleta y antes de emprender el camino a la casa de nueva cuenta tomo mi rostro entre sus manos y me planto un simple beso en los labios, me encontraba tan confundida, que el debió notarlo --¿Qué pasa Mar?

--No lo sse, tu dimmelo, estoy tan confunndida

--Te dije que lo hablaremos… en otro momento en el que te encuentres mejor, anda –empezamos a caminar rumbo a la casa tomados de la mano, cuando de repente la puerta se abrió precipitadamente

--¿Dónde demonios estaban?¿Por que tardaste tanto en traerla Max? –rugió Oscar

--Cálmate, ELLA estaba CONMIGO –enfatizo Max enfrentando a Oscar

--¿Por qué pellean? Calmmenseen

--¿Estas bien gatita?

--Siiipp

--Ven –me arrebato del agarre de Max y entramos a la casa –Te preparare un café y después a dormir gatita, siéntate aquí un momento –mi amigo me condujo a un sillón de dos plazas, en vez de sentarme me acosté sintiéndome mareada al momento

--¿Mar? ¿Estas bien? –esa era mi amiga Nadia, no sabía como ella había llegado a este lugar, solo que al parecer ella ya tenía rato, llevaba una camiseta de hombre que le llegaba hasta la rodilla

--Siiipp y ttu mejor que yoo por lo quuue veo –mi amiga se sonrojo y detrás de ella apareció Adrián, vaya ellos no perdían el tiempo

--¿Quién permitió que bebiera tanto? –pregunto Nadia a nadie en particular, en la sala ya se encontraban todos reunidos

--Tú eras su acompañante en todo caso es tu responsabilidad –dijo Gio malhumorado

--¡Gio!—advirtió Adrián molesto

--Esstoy bien –articule desde el sillón, en ese instante llego Oscar con una taza de café y se sentó a mi lado, ayudándome a sentar, y apoyándome contra el, capte a Adrián sosteniendo a Max por un extremo

--Tomalo gatita –insto Oscar

--Gracias Oscar –tome la taza y sonreí a mi amigo –Perdón por arruinarrles la noche, perooo estoy bien, de acuerrrdo, estanndo con Dany, no me mediii, lo siennnto

--¿Dany? ¿Daniel? Como el primo casi hermano de tu ex novio Mar –dijo incrédula Nadia

--El mismo –confirme y de pronto todo mundo quedo en silencio

--Ven, vayamos a dormir gatita –tomándome de la mano y levantándome

--Olvídalo Oscar, ella se queda conmigo –rugió Max llegando a nosotros en cuestión de segundos

--No, ella es mi invitada, ella duerme conmigo Max

--Yo me quedare con ella si quieren –ofreció Gio sonriendo

--¡Vete a la mierda Gio! –dijo Max

--Yooo, puedo dormir en el sillón –ofrecí

--Ella no es Marina Oscar, ella no es tu responsabilidad –dijo Max arrebatándome del agarre de Oscar

--Ya sé que no es mi hermana estúpido, pero como si lo fuera, si llegas a lastimarla, te juro que te lo hare pagar con creces –respondió Oscar enfrentando a Max cara a cara

--Yo y Mar nos quedamos juntas –contraataco Nadia

--Nadia, nena ¡no hemos terminado! –ese fue un Adrián sonriente

--No se diga más Mar se quedara conmigo –dijo Max –Prometo no pasarme de listo Oscar

--Advertido estas –dijo Oscar plantando un beso en mi mejilla –Buenas noches gatita, si ocupas que llegue a ti, solo grita ¿Ok?

--Siipp descanda Oscar, perdonn por todas lasss molesttias

--Descansa gatita

 

Oscar salió de la sala rumbo a las escaleras sin despedirse de nadie más, fue algo extraño pero no dije ni una sola palabra. En ese momento sonó mi celular, pero yo no lo traía, ya que mi bolsa la había dejado en la mesa de Óscar y Max, voltee buscándola y vi a un Gio sosteniéndola triunfante

 

--Graciasss –tendí mi mano pero él me ignoro sacando mi celular de la bolsa, al parecer  no le habían dicho que es una falta de educación buscar en la bolsa de una mujer.

--Diga –respondió Gio

--¡Oh demonios! Damellooo –me abalance sobre él pero Max me sostuvo por la cintura

--Ella se encuentra bien –Gio perdió la diversión del rostro y me tendió el teléfono

--Bueno –conteste dudativa

--Mar… ¡Oh gracias a dios! Por fin me respondes –era Rubén

--Callllma, estoy bieenn

--¿Estas borracha?

--Nooo… bueno… poquito

--¿Con quien estas?

--Con Nadiaa, Gioo, Adrian, Max y …bueno Oscar ya se fue a dorrmiirr

--¿quieres que Dany vaya por ti? Me hablo muy preocupado, dice que 3 tipos te sacaron del bar

--Estoy bien Rubén –en cuanto dije su nombre, Max me quito el celular de la mano

--Ella esta bien y si nos disculpas ELLA Y YO nos iremos a la cama –sin más explicación colgó

--Jajajajajajaja –Nadia estallo en carcajadas –Como quisiera ver la cara de Rubén en estos momentos –no dije nada pero me enfurruñe, ¿Quién se creía él para colgarle a mi amigo?

 

Max me tomo de la mano y me llevo rumbo a las escaleras, al llegar al segundo nivel nos desviamos a la derecha y hasta la puerta del fondo, sin decir nada abrió la puerta y me indico que entrara primero, no esperaba ver una habitación así, la dominaba una cama tamaño King size en medio, un equipo de sonido al fondo y junto a la ventana que se deslizaba para dar paso a un pequeño balcón se encontraba un saco de boxeo.

 

--El baño se encuentra por aquí –dijo Max señalando la puerta del lado derecho

--Gracias –Max llego enfrente de mi nuevamente tomo mi rostro entre sus mano y podría jurar que ronronee, por 3era vez esta noche bajo sus labios a los míos, esta vez el beso fue dulce y largo. Nos quedamos mirando fijamente yo en sus ojos azules y él en los míos cafés, hasta que la madre naturaleza hizo un llamado urgente

--Necesito usar el baño y un cepillo dental –Max me miro y trato de salir de alguna clase de aturdimiento

--En el baño, el espejo se abre en la 2da repisa hay cepillos dentales nuevos

--Gra…cias

 

Una vez dentro del baño y habiendo realizado mis necesidades fisiológicas, me eche agua en la cara, y me anime a salir. Al salir me encontré a un Max recostado en la cama con un pantalón de chándal negro y… nada más, trate de no comérmelo con la vista, pero al parecer no fui lo suficientemente rápida ya que lo escuche reír por lo bajo.

 

--Ven Mar –dijo sentándose en la cama y palmeando su lado.

--Creo que prefierro el otro lado –dije y pase a su lado para irme al contrario de él, cuando un brazo me agarro por la cintura y me tiro sobre la cama en un segundo me encontré debajo de él y él tomando posesión nuevamente de mi boca, era demasiado para mi, Max me aturdía en una forma no sana, simplemente no pensaba cuando hacia eso, metió la mano por debajo de mi blusa y tuve un shock, el no estaría acostumbrado a sentir… tal volumen apuesto a que sus otras conquistas eran al menos la mitad que yo me congele y eso fue todo para que reaccionara, empujándolo a un lado.

 

--No puedo, yooo no… lo…siento

--Mar, nena no iba a pasar a más, solo quería sentirte, tengo semanas deseándolo y no pude resistirme

--Yo, no creo que tu y yo…

--Shh!! Eso lo hablaremos después ¿de acuerdo? –asentí –Ahora solo hay que dormir

--Bien –acorde

--¿Quieres que te preste unos bóxers y una sudadera? O ¿Prefieres dormir desnuda? Opto por la segunda opción –dijo con un brillo perverso en los ojos

--Prefiero dormir como estoy –aclare

--Mar, nena en verdad prometo no hacer nada que te incomode, no puedes dormir como estas, vamos se razonable

--Solo me quitare la chamarra y los tenis, puedo dormir con lo demás –eso exaspero a Max que solo resoplo y dijo un “Como quieras”

 

Me subí al lado opuesto de la cama, siempre sintiendo los ojos de Max sobre mí, al acostarme

 

--¿Me podrías regresar mi teléfono?

--No

--¿Perdón?

--¿Vas a hablarle a tu ex novio?

--Solo le mandare un mensaje, debe de estar preocupado –gire para enfrentarlo y dije –No debiste decirle eso

--Es la verdad, ahora Tú y Yo estamos en la cama

--Ashh contigo no se puede Max, mi teléfono por favor –demande

--Te lo daré en la mañana vamos a dormir ahora Mar – se estiro y apago las luces, rápidamente me metí entre las cobijas y me aparte lo mas lejos de Max que pude, a los pocos minutos sentí movimiento en la cama y a Max llegando a mí, me tomo de la mano y me jalo cerca de él

--Venga Mar, solo quiero abrazarte durante la noche de acuerdo

--No me gusta que me abracen

--Eso es por que no era yo – se volteo quedando detrás de mí su pecho pegaba con mi espalda y paso una mano por mi cadera dejándola descansar ahí, me sentí expuesta pero pasaron un par de minutos y me sentí totalmente cómoda, me relaje y caí en un profundo y reparador sueño.

 

Cuando desperté me encontraba sola en la cama, me levante para asearme en el baño, al salir recupere mi celular de donde lo había dejado Max, todos los recuerdos jugaban en mi mente sabía a ciencia cierta que no había soñado nada de eso, pero aún así  era difícil de asimilarlo todo. Salí de la habitación dispuesta a huir sin encontrarme con nadie, sentía vergüenza de la pasada noche y no tenía ganas de enfrentar a Max… no aún… no estando con una resaca.

 

Iba por el pasillo rumbo a las escaleras cuando una puerta se abrió, me congele en el sitio

 

--¿Cómo estas “gatita”? –dijo Gio sonriendo como un gato, achine los ojos de manera amenazante y el solo rio, supongo que no lo intimide de cualquier modo.

--No te exaltes chica, me caes bien y por eso quiero decirte esto: “Aléjate de los problemas, aléjate de nosotros eres demasiado buena para estar metida entre esta mierda, vas a salir lastimada”.

--¡Woow! Realmente no me esperaba eso…mmm…supongo que Gracias Gio…

--No lo tomes a la ligera, es completamente en serio lo que te dije

--Bueno, me iré a casa a meditar eso –dije deseando no perder más el tiempo antes de que regresara Max, por algún motivo me sentía recia a verlo, quería analizar toda la noche pasada antes de enfrentarlo

--¿No esperaras a Max?

--¿No me dijiste que me alejara de ustedes?

--Si, pero…

--¿Pero que? Dicen que las mujeres son las complicadas pero los hombres solo dan mensajes contradictorios, Ashh

--Jajajajaja si, lo sostengo me caes bien chica, pero Max se cabreara contigo lo sabes ¿no? El fue a entrenar, diario lo hace cuando tiene peleas próximas, y él espera encontrarte aun en su … --se callo abruptamente

--¿Dónde?

--En su cama –dijo con una sonrisa

--¿En que época se creen que estamos?

--Por lo que ayer vi, eres “SU CHICA” por supuesto que los hombres esperamos ver a nuestra chica esperando por nosotros, tu amiga lo hace, ella aun sigue en la habitación de Adrián

 

Abrí la boca sorprendida pero la volví a cerrar, hasta aclarar mis ideas.

 

--Uno no soy ninguna propiedad, de NADIE –enfatice –No uses esos adjetivos conmigo, Dos Nadia es una adulta ella sabe que le conviene y que no, la apoyo si ella quiere esperar por Adrián, bien por ella y tres ¿Dónde esta Óscar?

--¡Que carácter mujer! –Gio quiso sonar molesto pero yo podía ver una sonrisa en sus ojos –Max, Adrian y Oscar fueron a entrenar

--¿Tú no eres boxeador también? –pregunte curiosa después de todo Gio tenía el cuerpo de uno

--Lo era –dijo y por primera vez lo vi serio y perdido en sus pensamientos, había alguna historia tras esas palabras.

--Gracias Gio –sonreí e impulsivamente lo abrace tomándolo por sorpresa

--De… nada, eres bastante extraña

--Jajaja bueno me voy ahora.

 

Baje las escaleras rápidamente y salí de la casa, no tenía idea de donde me encontraba, así que decidí caminar hacia el lado derecho, llevaba alrededor de 10 mins caminando cuando sonó mi celular, lo saque del bolso para ver el nombre de MAX sonando, el debió haberlo metido en la memoria de mi celular, dado que yo no lo tenía registrado. Decidí no responder la llamada, el insistió 10 veces más estaba tentada a apagarlo pero planee una escusa y al pagarlo no funcionaria, la próxima vez que viera a Max simplemente diría: No escuche el celular porque iba en el transporte público, Upss lo siento Max. Por fin un taxi apareció en mi línea de visión lo aborde y me dirigí a mi casa, al llegar revise nuevamente el celular y tenía un mensaje.

 

>>Te gusta desafiarme verdad nena, ni por un momento creas que esto ha terminado, es el principio, me canse de huir de ti y no descansare hasta que tu también lo aceptes, después de lo de anoche, tus besos, estas loca si crees que te dejare en paz, nos vemos pronto Mar <<

 

--¡¡¡¡Mierda!!!!

lunes, 9 de febrero de 2015

R.O.U.N.D.S.!!!!


Hola, mi nombre es Mar, soy una chica común, si por común te refieres a una chica introvertida, seria y reservada, como se podrán dar cuenta no soy la señorita popularidad, mi vida es bastante común, amigos pocos tengo… y si algo siempre he sido es la “gordita” de la familia, del  grupito de amigos, se que todas las mujeres se quejan de su peso, pero yo en realidad soy gorda ya lo acepte, así como el hecho de que nunca seré delgada, no me malentiendan tampoco es que sea obesa ni mucho menos, el no comer es el problema de mi peso, pero eso lo entenderán después, mi vida era bastante aburrida hasta que regrese al gimnasio y conocí a un suculento boxeador, piel canela y 1:90 mts de músculos totalmente definidos, y unos ojos azules como el cielo que podían paralizar al más intrépido de todos, el hecho de haber llamado su atención aun no lo puedo creer pero venga no crean que todo es color de rosa después de todo yo soy todo lo opuesto a él, esto no es un típico romance solo es la cruda historia de amor, celos, chismes y disparates, si quieren saber más acerca de mi y esta no típica historia bienvenidos sean….

 

ROUND 1.

Esperaba que Don Ramiro aun me recordara después de 2 años de ausencia, mi mejor amiga Nadia y yo fuimos cerca de 2 años a su gimnasio a 5 cuadras de mi casa de eso hace 2 años, íbamos a clases de baile pero ambas dejamos de ir por la universidad, era tan absorbente que no pudimos con ambas cosas, el ejercicio siempre me relajaba, físicamente se podría decir que no tenía un gramo de condición física, pero haber ido anteriormente me había dado un 10% de condición, el dueño del gimnasio Don Ramiro siempre nos animaba a seguir yendo, mi amiga perdió 15 kilos en 2 años, y yo… bueno solo 7kgs pero desaparecieron mis enormes cachetes, no era ni por asomo delgada con mi 1:65 mts de altura y mis 74 kg, por más peso que quería perder simplemente no lo lograba, los constantes ayunos prolongados que tenia no lo permitían, no es como si tuviera una enorme abdomen, de hecho era más pequeño (aunque no plano)que el de varias conocidas mías, es solo que gracias a mi mamá había heredado unas amplias y pronunciadas caderas por lo cual siempre trataba de ocultarlas en pantalones amplios, mi cabello castaño oscuro y mis ojos cafés claros así como mi pálida piel no ofrecían algo atractivo visual fuera de lo normal, además de mi carácter introvertido, no era una persona muy curiosa prefería ir a lugares que conocía es por eso que prefería caminar 5 cuadras y volver a un gimnasio del cual conocía todo a un gimnasio nuevo justo en la esquina de mi casa, una decisión que en el futuro iba a lamentar. Al llegar al gimnasio y abrir la puerta me quede en shock por que a pesar de que todo se sentía igual era obvio que había muchos cambios, como por ejemplo el  gran salón donde se practicaba el baile, ballet y hasta thai kwan do había sido dividido en 2 de un lado colgaban sacos de boxeo  y del otro lado en la esquina se encontraba un jodido ring de boxeo!!!! Sin perder más tiempo me dirigí a la cabina donde se encontraba Don Ramiro, dispuesta a pagar mi cuota por usar los aparatos de ejercicios, y averiguar que tantos otros cambios habían hecho.

 

--Don Ramiro, buenas noches, una hora de aparatos—dije ofreciendo un billete al señor de avanzada edad que me hacía pensar en él como un abuelo, debido a que mis dos abuelos ya habían muerto.

-- ¿Mar? ¡¡Que milagro!! ¿Dónde esta Nadia?—grito efusivamente el Sr. Que alegría que aun nos recordara

--Trabajando Don Ramiro, ¿Qué ha pasado por aquí por cierto eh?

--Simplemente que el gimnasio se estaba cayendo nadie venia por aquí así que tuve que implementar medidas para sacarlo adelante y un conocido mío es entrenador de boxeadores amateurs y llegamos a un trato, pero descuida Mar todo sigue igual

--Es tan escalofriante todo esto Don Ramiro ajajaja—reí por nervios, sentía la mirada de alguien perforarme atrás de la cabeza y un escalofrió recorrió mi espalda

--Sera que acaso por fin ha aparecido la primera retadora mujer –dijo una voz divertida a mis espaldas.

--Oscar –regaño Don Ramiro—No esta permitido molestar a otra persona que no sea tu oponente

--Si ella quiere yo no tendría inconveniente –dijo el tipo en cuestión guiñándome un ojo

--Ay pero que idiota –dije molesta, oyendo la risa de Don Ramiro y del “idiota” llamado Oscar pero aun sintiendo una mirada intensa sobre mí, trate de encontrar la fuente de mi incomodidad pero no lograba encontrarlo, sin darle más importancia me dirigí enfrente de la zona de ahora el “área de boxeo” rumbo a la caminadora, escaladoras y bicicletas, saque mi ipod de mi bolsa donde solo llevaba una toalla y una botella de agua, me coloque los audífonos subiéndome a la caminadora y perdiéndome en mi música de kpop. En el tiempo que fui al gimnasio con Nadia y cuando no entrabamos a clases de baile, nos autoimpusimos una rutina la cual consistía en 5kms en caminadora 20 mins en la escaladora y 10 kms en bicicleta realmente no era una gran rutina y solo nos llevaba 90 mins realizarla, decidida a lograrlo nuevamente coloque la caminadora en una inclinación de 12° (yo no corría, siempre tuve miedo a caerme en la cinta y rodar por ella) simplemente caminaba lo más rápido que podía, entre paso y paso me perdí en mis pensamientos y en mi música sin darme cuenta que alguien había tomado la caminadora a mi lado derecho. A pesar de que suelo escuchar mi música a volumen alto, se escuchaban risas y murmullos, dispuesta a ignorarlos seguí adelante, y centre mi visión en la ventana del lado izquierdo, sin darme cuenta comencé a tararear una canción y escuche el estruendo de una profunda risa, sin pensármelo dos veces voltee a ver y me encontré con un gran ejemplar de espécimen masculino, su risa profunda había mandado a temblar mis piernas, y que hablar de sus ojos eran del color del cielo jodidamente no bromeo, nunca había visto a alguien como él y lo peor o mejor es que corría a mi lado solo con unos pantalones de chándal negro, el sudor brillaba a través de su amplio pecho y eso era la cosa más sexy que jamás había experimentado, por verlo con la boca abierta mis pies dejaron de funcionar y tropecé en la cinta.

 

--Mierda –exclame brincando en los extremos de la cinta y oprimiendo el botón de emergencia para que la maquina parara por muy poco realmente hubiera aterrizado en mi trasero enfrente del hombre más sexy que había visto en mi vida.

--Ja ja ¿terminaste de comerme con la vista?—pregunto el chico, riendo y mostrándome un par de hoyuelos en sus mejillas.

--Dios, que arrogante eres –dije sin pensarlo y en el segundo que me di cuenta que lo había dicho en voz alta el estallo nuevamente en carcajadas atrayendo la atención de todos y me refiero a que solo había hombres en ambas salas sobre nosotros.

El idiota numero 1 llamado Oscar llego a nuestro lado diciendo.

 

--Olvídalo Max no esta interesada en luchar, ya se lo pedí—dijo haciendo un puchero en mi dirección

--No esta interesada contigo Oscar –puntualizo el ahora conocido “Max” perforándome con la vista

--¡Que carajos!—dije enojada tomando mi bolsa y huyendo a toda velocidad, no estaba acostumbrada a ese desplante de testosterona, hui realmente intimidada, no es que yo pensara que en realidad les podía interesar de alguna forma a alguno de estos 2 guapísimos hombres pero tampoco iba a permitirles ser su burla, llegue a la cabina de Don Ramiro.

--Don Ramiro ¿en que horario no hay boxeadores por aquí? –pregunte esperanzada de poder hacer mi hora de ejercicios sin toparme con toda clase de hombres egocéntricos

--No tienen horario fijo Mar ¿alguien te ha molestado?

--No, yo nada… olvídelo nos vemos el viernes don Ramiro –desanimada abandone el gimnasio, nunca me gusto estar rodeada de gente y menos de hombres tan intimidantes tendría que probar suerte cada vez que viniera al gimnasio no es que fuera diario solo iba tres veces por semana y mi gran trasero me lo agradecía.

 

Llegue a mi casa y le mande un wassap a Nadia, diciéndole las novedades y reformas que había hecho don Ramiro en el gimnasio, le conté lo guapos que eran los boxeadores omitiendo mis 2 encuentros con Oscar y “Max” nunca he tenido la confianza de atraer a hombres como esos y a mis 23 años de edad solo había tenido 2 novios de los cuales ninguno había llegado a 3era base, triste mi caso. Después de platicar tome una ducha y me dormí soñando con un par de nítidos ojos azules.

 

Como la cobarde que soy no me presente el viernes al gimnasio aun estaba un poco temerosa de volverme a toparme con alguno de ellos, en su lugar  decidí mensajearme con mi amigo y ex novio Rubén el cual se había mudado a los Ángeles con su familia (por eso decidimos quedar como amigos) él nunca uso redes sociales llámense facebook, twitter etc. Así que nos mandábamos mails o en su defecto wassap, aunque todos dicen que no es posible tener a un ex novio por amigo, Rubén era eso para mí un gran amigo y viceversa, le conté mi aventura en el gimnasio y se burlo de mi por ser tan cobarde, dándome ánimos me instruyo a no dejar a nadie entrometerse conmigo: “Patéales el trasero Mar, ningún boxeador por mas bueno que sea puede contigo” sus palabras no las mías, el siempre me ha dicho que soy más fuerte de lo que creo, solo el confía en mi siendo en verdad una súper mujer. Debido a sus palabras el lunes me arme de valor, y en punto de las 7pm me presente en el gimnasio, decidí camuflarme, de acuerdo no tanto así pero opte por ponerme una sudadera con gorra la cual me puse para no poder ver a las personas a mi alrededor, salude a don Ramiro y sin dar una mirada al gimnasio corrí  a la caminadora, nuevamente puse mi música y me relaje, pase sin problemas a la bicicleta fija y por último a la escaladora, estaba exhausta cuando termine, pero feliz de que ningún idiota me hubiese hecho objetivo de burlas, cuando iba de salida, me quite el gorro de mi cabeza dejado al descubierto mi cabello sudado, y decidí dar una rápida mirada al área de boxeo, había alrededor de 10 hombres pero ningún conocido, exhale con alivio y plante una sonrisa en mi cara, iba tan contenta rumbo a la salida que abrí rápidamente la puerta sin fijarme debido a que estaba agitando mi cabello que se encontraba adherido a mi cara y me tope con una pared de músculos, el impacto no pareció conmocionarlo tanto como a mí, debido al choque iba a aterrizar sobre mi trasero de no haber sido por que el rápidamente me jalo de un brazo impidiendo mi caída.

 

--Lo siento, no me fije….—comencé a disculparme

--Pequeña… --comenzó a decir Max

--Gatita!!!! –interrumpió Oscar llegando y abrazándome como si fuéramos viejos conocidos

--¿Qué haces? ¿Me dijiste gata?—pregunte totalmente desconcertada

--Dije gatita no gata, hay una diferencia –respondió sin dejar de abrazarme

--Buen dios ¿podrías soltarme?, estoy toda sudada –exclame y por fin retirándose de mí, voltee buscando a Max pero el ya no se encontraba cerca, esto no paso desapercibido a los ojos de Oscar

--Descuida el ya entro, no muy feliz debo agregar – dijo riendo y revolviéndome el cabello –Nos vemos gatita, es realmente entretenido verte

 

Que hombre tan exasperante, me sentía aturdida por su comportamiento obviamente me trataba como a una mascota, sin dignarme en responderle gire sobre mis talones y emprendí el camino a mi casa. Las siguientes semanas pasaron de forma rápida, iba al gimnasio siempre tratando de pasar desapercibida, Óscar al verme siempre me saludaba efusivamente abrazándome y diciéndome gatita, ya no me molestaba su apodo, de hecho comencé a entablar conversación con él y era una persona bastante agradable, era un boxeador amateur de 26 años de edad 1:85 mts, cabello largo dorado y unos ojos color chocolate impresionantes, Max por su parte no volvió a intentar acercase a mi cosa que agradecí pero más de una vez lo encontré mirando en mi dirección, sus ojos me dejaban totalmente paralizada y el nunca retiraba la mirada siempre era yo la que tenía que girar y salir fuera de su alcance.

 

--¿Vas a venir el viernes gatita? –pregunto Oscar

--¿Perdón?

--Te estaba invitando a nuestra primera pelea de este torneo es el viernes a las 9 aquí ¿Vienes?

--No sé, le voy a preguntar a mi amiga si quiere venir –de ninguna manera vendría sola a una pelea

--De acuerdo pero avísame para conseguirles pases, dame tu numero – intercambiamos números de celular

--Esta bien

 

Le pedí a Nadia ir, y ella encantada accedió, se moría de ganas de conocer a los nuevos integrantes del gimnasio, así que mande un mensaje a Oscar avisándole de nuestra asistencia. Llego el viernes por la noche y me encontraba metida en un pantalón negro entubado una blusa azul y una chamarra negra así como mis converse, un poco de sombra azul y gloss natural ¿estaría bien vestida? Nunca había estado en un evento similar. Nadia como siempre vestida para llamar la atención de cualquier hombre, mi amiga era una morena guapísima cabello negro ojos negros, y con un cuerpo que nadie del género masculino despreciaría si éramos completamente opuestas y eso nunca me molesto, su falda a la altura del muslo y una playera de tirantes con un escote tanto en la espalda como enfrente,

 

--Amiga, que emoción ir a una pelea de box, con tipos calientes

--Ni siquiera los conoces Nadia

--No importa confió en tu buen juicio

--Nunca lo has hecho

--Jajaja basta es hora de irnos

--Que tal si mejor vamos al cine—argumente entusiasmada por la idea, la verdad presentía que esta noche algo pasaría

--No, no, vamos a la pelea, Salí temprano del trabajo para poder arreglarme e ir vamos Mar hazlo por mi

--De acuerdo, vamos

 

Al llegar al gimnasio le marque a Oscar, ahora creo saber por que tenía que tener un pase de ingreso el gimnasio parecía completamente vacío, cerrado de hecho, estas peleas tendrían que ser clandestinas.

 

--Gatita, ve a la puerta de atrás te esperare ahí –instruyo Oscar

 

Camine junto a Nadia guiándonos hacia la parte trasera del gimnasio, la puerta se abrió y salió Oscar con otro chico que recordaba haber visto con anterioridad en el área de boxeo.

 

--Gatita viniste – canturreo Oscar, en serio a veces pensaba que él se encontraba metido en drogas siempre feliz y con mucha energía para ser cierto

--¿Gatita? –pregunto Nadia confundida

--No sé por qué me dice gatita, siempre lo ha hecho –aclare sin emoción a mi amiga

--Es una gatita porque puede ser fría y calculadora por fuera pero por dentro es una ternura y además saca las garras de vez en cuando –preciso Oscar

--Muchas gracias Oscar

--¿Van a entrar o no? –cuestiono el acompañante de Oscar

--Demonios Gio contrólate hermano y se educado con las señoritas´--Por cierto soy Oscar –dijo mi amigo tomando la mano de Nadia y plantándole un estruendoso beso en su dorso

--Que asco Oscar jajaja –reí debido a la galantería de mi amigo

--No te preocupes gatita, sigues siendo mi favorita –respondió guiñándome un ojo como la primera vez que lo conocí

--Como sea podemos entrar ahora

 

El ahora conocido como Gio bufo y dio media vuelta adentrándose al gimnasio

 

--Vamos señoritas –empezó a caminar Oscar hacia la puerta para abrirla, en ese momento y sin que pudiera verlo Nadia me dio 2 pulgares arriba indicando el buen cuerpo de Oscar, reí ante el gesto de mi amiga y el susodicho volteo a verme con una ceja enarcada –¿Pasa algo?

--Nop, nada vamos –respondí ocultando una sonrisa

 

Pensé que nos dirigíamos al área del cuadrilátero, si en cambio Oscar nos guio rumbo a un pasillo que se encontraba por detrás del área de boxeo y descendimos por unas escaleras. Nadia y yo íbamos tomadas de la mano, con miedo y confusión en el rostro, llegamos a un enorme sótano que no sabía que poseía el gimnasio, en medio de este se encontraba un impresionante ring, y alrededor de el filas de gradas para el público asistente la mayoría llenas en su totalidad, Oscar nos condujo una fila antes de la primera y nos acomodo en los lugares con un pase de “reservado” había alrededor de un centenar de personas ahí reunidas.

 

--Disfruten la pelea chicas y si alguien las molesta, solo tienen que llamar a Gio el estará en esta esquina del ring, por eso Uds. permanecerán aquí ¿De acuerdo?

--Gracias Oscar ¿tú también pelearas? –pregunte temerosa por fin estaba cayendo en cuenta que probablemente mi amigo resultara herido, el debió de notar mi temor y dijo

--Descuida Mar no me pasara nada –me quede en shock él nunca había pronunciado mi nombre

--Sabes mi nombre –dije sorprendida

--Sabemos más de lo que crees –dijo sonriendo con suficiencia

--¿Sabemos? ¿Quiénes? –pregunte curiosa y dándome una patada mental por creer que ese alguien más podría se Max

--La curiosidad mato al gato, no te quiero muerta gatita – guiñándome un ojo dio media vuelta dejándome anonadada

--Mar de verdad no creí que fueran tan calientes, y ahora te envidio, tendré que hablar con mi jefe para mover mis horarios y poder venir al gimnasio –dijo Nadia feliz.

--Oscar aparte de guapo es lindo, su forma de ser, al principio pensé que era un bravucón pero el realmente es así, extrovertido y simpático

 

En ese momento empezaron a apagar las luces y entro una voz parlante anunciando el inicio de las batallas en su total serian 3 esta noche. Sin más preámbulos dio inicio la primera el locutor anuncio al primer combatiente un alto hombre piel tostada y mirada felina al que reconocí como compañero de Oscar llego al cuadrilátero su nombre era “Adrián” y su oponente de igual constitución arribo en segundo lugar, la pelea empezó, al principio iban parejos por un golpe que recibía Adrián propinaba otro a su contrincante, en el quinto round cayó el contrincante de Adrian y este se proclamo vencedor, el tiempo se iba volando, para cuando anunciaron la siguiente pelea donde participaría Oscar me encontraba sumamente nerviosa, no quería ver herido a mi amigo, él llego al ring en toda su gloria, Oscar tenía una porra de mujeres gritándole todo tipo de cosas obscenas que harían si él se los permitía, no era de extrañar que mi amigo tuviera esa fama entre las damas, dando una vuelta en el ring y mandando besos a sus fans Oscar se veía totalmente a gusto, cuando su contrincante salió empecé a rezar por mi amigo, el tipo era el doble de él, por su parte Oscar pesaba alrededor de 90kg de puro musculo, su oponente aunque más bajo era obviamente mas musculoso pero no en el buen sentido se podría llegar a pensar en gordo y no musculoso, no soy una persona muy creyente pero trate de mandarle todas mis energía a él. Así inicio la pelea, el tipo se fue sobre Oscar, el cual no tuvo tiempo de esquivar su primer golpe que impacto sobre el costado de mi amigo el cual se doblo del dolor, yo chille desde mi lugar, esto es brutal, me tape la cara con mis manos, Nadia a mi lado seguía cada movimiento en la lucha, y me informaba como iba todo, de repente lanzo un chillido de felicidad, mi amigo era el único en pie sobre el ring el réferi lo decreto vencedor y levanto su mano, no se fue totalmente ileso, tenía un corte que le sangraba en la cima de su ceja izquierda y le sangraba el labio, me estremecí por él y me pare del asiento sin pensar, este movimiento no paso desapercibido para Gio, quien rápidamente dejo la esquina donde vigilaba a sus amigos en plena pelea y corrió a mi lado.

 

--¿Quieres ayudar? siéntate de una puta vez, no se por que te trajo Oscar pero esta prohibido distraerlos, ellos saben lo que hacen –bramo empujándome de nuevo al asiento

--¡Que carajos! Déjala en paz imbécil, ella no iba hacer nada estúpido solo se alarmo por él –me defendió Nadia

--Ya Nadia esta bien –tranquilice a mi amiga—No volverá a pasar, discúlpame Gio

 

Sin responderme giro y se marcho nuevamente a su lugar fuera del ring.

 

--Pero que bastardo es ese tal Gio mira que hablarte así, no tenia por que ser tan grosero

--No importa como sea no vuelvo a venir, esto es brutal Nadia como pueden golpearse solo por entretenimiento

 

Mientras tuvimos este pequeño drama Oscar ya había bajado del ring, dándonos una mirada preocupada, y su oponente tuvo que ser removido entre 2 hombres, para dar paso a la última pelea de esta noche. En cuanto el locutor lo anuncio me quede congelada en mi asiento, en cuanto apareció nada mas importo ni su oponente, ni el sonido de sus fans que eran obviamente más que las de Oscar, solo importaba el hecho de que Max iba a pelear y yo no podía ni parpadear, al contrario de Oscar Max solo subió al ring y se centro en medio de este, voltee a ver a Nadia y no era de sorprender que también babeara por él, el tipo era hermoso y masculino, volví a sentir esa picazón detrás de mi cuello, gire la cabeza y me tope con su mirada, el debe haber advertido mi mirada sorprendida por que el imbécil dejo salir una sonrisa arrogante en mi dirección, su oponente llego y la pelea inicio, sin dejar de ver en mi dirección Max solo golpeo al tipo en el rostro noqueándolo en el primer round, la multitud quedo en silencio hasta ver el resultado, no era de sorprender el knock out que Max le propino al pobre tipo, todos estallaron en aplausos y yo solo quería salir de ahí, jale a Nadia del brazo indicándole que era momento de irnos ella me vio y vi pasar preocupación por su rostro, de inmediato se levanto del asiento al mismo tiempo que todas las personas hacían su intento de llegar al ring para felicitar en persona a Max, en cuanto llegamos a la puerta de salida mi amiga hablo

 

--¿Qué pasa Mar? ¿Por qué te pusiste así de pronto? ¿Te sientes bien?

--Si estoy bien, supongo que fue mucha brutalidad para mí, deberíamos irnos ahora Nadia

--¿No le dirás a Oscar?

--Oscar, cierto espero que este bien, pobrecito viste los…

--Él esta bien –respondió una voz profunda que mando a mis piernas al borde del colapso, no sé que tenia Max que hacía a mi mundo tambalear, una sola mirada en mi dirección y detenía el tiempo

--Yo…yo… bueno me alegro que este bien, hablare con él después, gracias…

--El me mando por ustedes, quiere que vayan a festejar con él su victoria

--Gracias, pero nosotras ya nos íbamos

--Mar –reprendió mi amiga –Deberíamos ir a verlo solo para ver que este bien y después de eso si quieres nos vamos ¿De acuerdo?

--Esta bien, guíanos –dije a Max sin verlo directamente a los ojos

 

Nos indico la puerta con sus ojos, Nadia emprendió la marcha de regreso y yo arrastre mis pies siguiéndola, podía sentir la presencia de Max cada vez más cerca de mí, y decidí ser la sombra de mi amiga

 

--Esperen –dijo Max y nos llevo por un pasillo lateral a el sótano donde había peleado minutos antes, llego a una puerta y la abrió con una llave, dejándola totalmente abierta para que pudiéramos ingresar, primero paso Nadia, y cuando yo pase junto a él sentí su mano en mi espalda baja y juro que sentí una descarga eléctrica, gire mi rostro para verlo y él debía sentir lo mismo porque ladeo la cabeza y se me quedo viendo de una forma que no podía descifrar. Salimos del aturdimiento cuando Nadia carraspeo enfrente nuestro

 

--¿Y bien, izquierda o derecha? –pregunto mi amiga observándonos a ambos.

--Izquierda segunda puerta –informo Max

 

Caminamos en silencio, Max dándonos unos metros de ventaja, llegamos a la puerta y tocamos dentro se oía una sin numero de voces. Gio abrió la puerta por lo que nos tensamos inmediatamente Nadia y yo.

 

--Pasen –dijo malhumorado y apartándose de la puerta.

 

Nadia me empujo para que yo fuera por delante, había alrededor de 20 personas

 

--Gatitaaa!!! –grito mi amigo saliendo a nuestro encuentro

--¡Oh dios mío! ¿Te encuentras bien? –dije y automáticamente alce mi mano en busca del corte en su ceja, detrás de nosotros se oyó un bufido que identifique como el que Max había entrado en la habitación

--¡Ouch! Eso duele gatita, no toques

--Lo siento, no era mi intención

--¿Están listas?

--¿Para que? –intervino Nadia

--Vamos por un par de tragos y a pasarla bien, venga no sean aguafiestas

--Nosotras ya nos íbamos Oscar, solo queríamos ver si te encontrabas bien

--Mar, no seas así y vamos con ellos, anda

--Si gatita mañana es sábado no hay excusas, ven a divertirte

--Solo un par de horas ok

 

Oscar empezó a organizarlo todo, quien se iba con quien, a donde íbamos a ir, yo me hice a un lado, mientras tanto Nadia empezó a convivir con los demás en especial con Adrián, mi teléfono sonó y decidí salir a contestarlo al pasillo.

 

--¡Hola! Mar ¿Cómo estas?

--Rubén, bien ¿Y tú?

--Marque a tu casa y me dijeron que saliste con Nadia, quise ver en que locura te metió la loca de tu amiga ahora

--Jajaja aun no me ha metido en problemas, y la que decidió esta salida fui yo, no sabes lo arrepentida que estoy.

--¿Estas bien?

--Si, es solo que iremos a un bar y sabes que eso no es mi estilo pero Nadia y Oscar están muy entusiasmados, quien soy yo para aguadarles la fiesta

--Si no quieres ir, no tienes por que hacerlo

--No importa supongo que será divertido –mentí

--De acuerdo no te quito mas el tiempo entonces, pero prométeme que te la pasara bien

--Prometido –le asegure a mi amigo

--Cuídate estamos en contacto Mar, te quiero, bye

--Yo también, besos, bye.

 

Estaba sonriendo por que imaginaba a mi amigo haciendo su típica cara cuando dije las palabras Nadia y Bar juntas, Rubén sabia que Nadia es totalmente la reina de la fiesta, sin perder mi sonrisa gire de regreso a la habitación en la que se encontraban mis amigos cuando me tope de frente con Max.

 

--¿Con quién hablabas? –pregunto apretando la mandíbula

--¿Perdón?

--Dije ¿Con quién hablabas?

--Max en verdad no creo que sea de tu incumbencia…

--Lo es

--No, no lo es –dije y seguí caminando hasta que una fuerte mano me tomo por el antebrazo y me hizo girar 180° sin lastimarme

--Dime pequeña ¿Quién era? No querrás hacerme perder los estribos, más de lo normal

--¿De que hablas?

--No mientas Mar, tu también sientes esto, tenemos algo los dos, química, demonios no sé que es… ni siquiera eres mi tipo –grito molesto, sentí como si me hubiera dado una cachetada, sus palabras me dolieron sabia que alguien como yo nunca sería el prototipo de chica que él tendría en mente.

--Jodete, no me molestes por que yo no sé de que hablas, déjame en paz –me solté de su agarre y corrí al lado de Nadia

 

Cuando el regreso a la habitación podía sentir a sus ojos lanzarme dardos, si las miradas mataran yo estaría más que muerta, genial y eso que la noche aun ni siquiera empezaba.



Holasss!!!
Sip de nuevo yop reportadome, recuerdan que les di un mes para hacerme saber si quieren que siga la historia 3 personas me han responndido que si :) graxs y x ellas la terminare pero ocupo hacer unos cambios son muchos personaje y no todos llegaran al final xD pero como ando planeando como sacarlos de la historia ando bloqueada ¬¬" no se preocupen en cuanto salga un capitulo lo posteare, pero por el momento estaba inspirada en esta nueva historia no se a uds pero a mi me encantan los boxeadores machos alfas ajajaja, espero le den una oportunidad :) bueno x ultimo la cancion del capi ya saben twins (Knock out) de Super Junior <3 cuidenseme="" mucho="" p="" saben="" xoxo="" ya="">
]*Moshalutz*[